
A ti, que crees que existo,
¿cómo decir lo que sé con palabras cuyo significado es múltiple;
palabras, como yo, que cambian cuando se las mira,
cuya voz es ajena?
¿Cómo decir que no soy pero que, en cada palabra,
me veo,
me oigo,
me comprendo,
a ti, cuya realidad renovada
es la de la luz a través de la cual
el mundo cobra conciencia del mundo
perdiéndote pero que respondes a un nombre prestado?
¿Cómo mostrar lo que he creado fuera de mí,
hoja tras hoja, donde todo rastro de mi paso está borrado por la duda?
¿A quién se le han aparecido esas imágenes que ofrezco?
Reivindico, en último extremo, lo que me es debido.
Cómo demostrar mi inocencia cuando el águila
ha volado de mis manos para conquistar
el cielo que me atenaza?
Muero de orgullo en el límite de mis fuerzas.
Lo que espero está siempre más lejos.(...)


No hay comentarios:
Publicar un comentario