viernes, 11 de enero de 2008

In Memoriam

La Martiniana

Niña, cuando yo muera
no llores sobre mi tumba; 
toca sones alegres, mi vida, 
cántame La Sandunga.

Toca el Bejuco de Oro, 
la flor de todos los sones; 
canta La Martiniana, mi vida, 
que alegra los corazones.

No me llores, no, no me llores no; 
porque si lloras yo peno, 
en cambio si tú me cantas, mi vida, 
yo siempre vivo, yo nunca muero.

Si quieres que no te olvide, 
si quieres que te recuerde, 
toca sones alegres, mi vida, 
música que no muere.

No me llores, no, no me llores no; 
porque si lloras yo peno, 
en cambio si tú me cantas, mi vida, 
yo siempre vivo, yo nunca muero.


Andrés Henestrosa, por que no solo de Juchitán las vendedoras de ropa, también la poesía

2 comentarios:

矛盾 dijo...

Culera... ochos para ti....
ya pustea mas bonito

El Velvet de Cierto Pelo dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJA

Solo Juchitan es bello.